JULIO/ AGOSTO 06 // GALERIA DE ARTE ORIENTAL

Casona de las Artes - Técnicas: sumi-e y kiri-e. Cecilia y Leticia Tanoue

Curadora: Ana Palacio // VOLVER

K I R I – E

El kiri-e japonés (corte o calado del papel) es el arte de calar el papel negro sobre el cual se crea la composición artística para luego trabajar con distintos papeles de colores a modo de pintura, llegando a trabajar el cortante como si fuera un pincel.  Aunque el papel viene originariamente de  China, fueron los artesanos japoneses quienes aprendieron a crear un papel de la más alta calidad y de una amplia variedad.  A principios del período Heian (794-1185) el papel se había convertido en un aspecto importante de la cultura aristocrática.  Hacia mediados de este período, los miembros de la corte imperial de más alto rango comenzaron a usar diseños textiles especiales en sus trajes de la corte para indicar la familia a la cual pertenecían o la relación de clan.  De la creación de los escudos de familia y del corte de las plantillas para realizarlos se llega eventualmente al desarrollo del arte japonés del kiri-e.  El kiri-e tradicional se corta de una sola hoja del papel negro de manera que conforme un diseño continuo, enteramente conectado en todas sus partes que luego se monta sobre papel blanco para crear un diseño monocromático, recreado por algunos artistas con la inclusión del uso de papeles de colores, especialmente el papel tradicional y artesanal japonés llamado washi.

En la actualidad se lo considera como una nueva esfera de creación artística que permite expresar una imagen mediante el calado del papel. La maravillosa combinación entre el filo de un cortante, el papel y los variados colores permite expresar diferentes “pinceladas” mediante una inspirada superposición de papeles.

Aunque el kirie requiere de experiencia, destreza y una muy esmerada técnica, cortes prolijos y diseños meticulosamente preparados, los elementos necesarios no son extraordinarios, sino más bien simples, papel blanco de dibujo, cartulina negra, papeles de colores y un buen cortante.

El proceso artístico del kirie se puede resumir en los siguientes pasos básicos: se traza un dibujo original sobre papel blanco. Se corta una lámina negra siguiendo las líneas del boceto. Se van pegando pequeños trozos de papel washi, etc. desde atrás, siguiendo la silueta de los cortes según lo requiera el ojo creativo del artista, repitiendo este proceso hasta completar toda la superficie de la imagen, paisaje, motivo, etc. ya sea motivos tradicionales de la cultura japonesa o creaciones libres del autor.